jueves, 24 de febrero de 2011

Ref: New Line Fabrics International SL

La firma de referencia ha sido declarada en CONCURSO mediante Auto Judicial publicado en el BOE de fecha 23 de febrero de 2.011.

De conformidad con los artículos 21 y 23 de la nueva ley Concursal, todos los Acreedores deben comunicar la existencia de sus créditos a la ADMINISTRACIÓN CONCURSAL en el plazo de un mes a contar desde la referida fecha de publicación. La comunicación tardía, según su artículo 92, puede representar la inclusión del crédito como subordinado, disminuyendo significativamente las posibilidades de recuperación.

Así pues, caso de ostentar algún crédito asegurado pendiente de pago frente a la citada firma, remitan urgentemente la correspondiente declaración de Aviso de Insolvencia Provisional, junto con la documentación original acreditativa de dicho crédito, para que podamos comunicárselo a la Administración Concursal correspondiente dentro del plazo establecido.

jueves, 10 de febrero de 2011

Pymes y autónomos tributan hasta 800 millones del IVA de facturas impagadas

FUENTE: EL ECONOMISTA
Las pymes y los trabajadores autónomos españoles cargan con 800 millones de euros anuales correspondientes por el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) de facturas que aún no han llegado a cobrar debido al aumento de la morosidad e impagos, según las estimaciones realizadas por los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

En la actualidad, se debe ingresar a la Hacienda Pública el IVA de las facturas emitidas, independientemente de si las han cobrado o no.

Las únicas alternativas en caso de morosidad son solicitar un aplazamiento del pago para no anticipar el impuesto no cobrado, lo que "conlleva un interés de demora del 5% anual que aplica la Agencia Tributaria", o bien, transcurrido un año desde el impago, rectificar la factura impagada "con unos requisitos muy exigentes".

Retrasar el devengo

Por ello, los Técnicos de Hacienda proponen -en consonancia con varias de las enmiendas del PP, CiU y PSM-EN al proyecto de Ley de Economía Sostenible que se debatirá mañana en el Senado- modificar el actual sistema de devengo para retrasarlo hasta el momento del cobro -total o parcial- de la factura.

El Consejo Europeo se pronunció sobre esta cuestión el pasado mes de julio mediante la aprobación de una Directiva que permite a los Estados autorizar que el IVA se declare con arreglo a un régimen de contabilidad de caja que permita al proveedor abonar el impuesto una vez se reciba el pago.

A juicio de Gestha, la aplicación de esta medida debe ser inmediata, por lo que pide su trasposición sin agotar el límite del plazo establecido hasta finales del año 2012.

Concursos públicos: un arma de doble filo para los emprendedores

FUENTE: COTIZALIA

Uno de los nidos a los que más acuden las grandes empresas -y últimamente también las pequeñas- es el de los concursos públicos: trato con la administración, contratos generosos, plazos beneficiosos... Sin embargo, ¿conviene acudir a ellos? ¿Qué tiene de bueno acudir a un concurso público? Y, sobre todo, ¿qué tiene de malo?

Los datos actuales son claros: según un estudio realizado por la multinacional Vortal, el número de licitaciones para concursos públicos en España ha aumentado nada menos que en un 50% en los últimos años. Este aumento se ha debido a la crisis económica, que ha pulverizado todas las medias: en la Comunidad de Madrid el aumento en 2008 fue del 40,1% (283 solicitudes), mientras que la Generalitat catalana observó un desbordante crecimiento del 67,7% de este tipo de licitaciones.

A favor: una vía de ingresos de gran potencial
¿A qué se debe esto? Las razones son sencillas: en primer lugar, al terrible decrecimiento de los negocios privados y la práctica imposibilidad de establecer contactos comerciales entre las distintas sociedad mercantiles. Además, las empresas consideran que la Administración pública se perfila como una vía de ingresos de mucho potencial, sobre todo ahora que la crisis ha cerrado el grifo de los demás tipos de vías.

Hasta tal punto es así que los concursos públicos han dejado de ser terreno exclusivo de las grandes empresas. Según el estudio de Vortal, nueve de cada diez pequeñas y medianas empresas han recurrido a este tipo de negocio en los últimos años. Una tendencia que ha salpicado a los autónomos, que ven el dinero público como la única forma de remontar sus ingresos.

En contra: morosidad y recortes públicos
Sin embargo, ¿es recurrir a los concursos públicos una idea tan buena como parece? Como casi siempre, hay también datos que respaldan lo contrario. Y es que las administraciones públicas son el mejor ejemplo de morosidad actual en España. De hecho, el 74,4% de las pymes que son proveedoras de las administraciones públicas ha tenido problemas para efectuar sus cobros. Dentro de esta coyuntura, los peores 'clientes' vienen a ser las administraciones locales (a las que recurre el 51,2% de las pymes), las autonómicas (34,1%) y la Administración Central (12,2%). Todos estos rangos de morosidad pública han desembocado en una media de retrasos de cinco meses en el pago de los servicios.

Por otro lado, si la crisis ha azotado con fuerza al sector privado, el público no está tampoco para demasiadas celebraciones. Las comunidades autónomas ya disponen de una elevadísima deuda pública que no sólo se ha convertido en arma arrojadiza y de polémica, sino que ni siquiera muestra síntomas de que vaya a disminuir. A nivel local la cosa no está mejor, y ya hay varios ayuntamientos haciendo incluso recortes de plantilla. Y ésta sólo es la cara pública, pero es visible y comprobable que todas las administraciones públicas están llevando a cabo durísimos recortes en inversiones y en obra pública. Justo los dos sectores con mayor afluencia de concursos públicos.

martes, 8 de febrero de 2011

Indicadores de morosidad, crédito y solvencia

En 2010 se registraron más de 5.700 nuevos procesos concursales, lo que supone una disminución del 7,2% respecto a 2009, en línea con el indicador adelantado de Crédito y Caución.

En el cuarto trimestre de 2010, el número de deudores concursados alcanzó la cifra de 1.489, un 7,2% menos que en el mismo periodo del año anterior, según se desprende de la última Estadística del Procedimiento Concursal publicada por el INE y que trimestralmente analiza Crédito y Caución. Los datos confirman la estabilización de los niveles de concursalidad en el entorno de los 1.500 trimestrales, en línea con el indicador adelantado de Crédito y Caución.

Metodología

La Estadística del Procedimiento Concursal, que sustituyó a partir de agosto de 2004 a la Estadística de Suspensión de Pagos y Declaraciones de Quiebra, se elabora a partir de los datos recogidos mensualmente, vía cuestionario remitido a los 66 juzgados con competencia mercantil.

lunes, 7 de febrero de 2011

Agotadora morosidad empresarial

FUENTE: EXPANSION

Uno de los principales lastres para las empresas españolas en la actualidad son los problemas para conseguir cobrar lo poco que se vende. La morosidad entre empresas se ha generalizado y mantiene en el alero facturas por valor de 72.600 millones de euros (un 12% del total facturado), lo que genera importantes tensiones en la tesorería de las empresas y aumenta la necesidad de financiación externa en un contexto de escasez del crédito.

A los problemas que genera esta falta de cobro a tiempo, se unen los esfuerzos que deben realizar las empresas para tratar de recuperar lo que se les debe.Estos suponen otros desembolsos añadidos (aumento de los costes financieros, gestión de las facturas pendientes, etc.) que elevan el daño contable sufrido a causa de la morosidad. Hay que tener en cuenta que estos costes extraordinarios no los suelen cubrir los seguros de crédito que contratan algunas empresas en sus operaciones comerciales –habitualmente, sólo con las de mayor dimensión y que se realizan en el exterior–. Además, existe un nuevo elemento desincentivador, como es el hecho de que el 4% de las facturas nunca llegan a ser cobradas, un total de 24.000 millones. Los expertos alertan de que ésta es la causa principal de uno de cada cuatro cierres de empresas que se han producido en España durante la crisis. La solución a este problema, que se ha enquistado en lo más profundo de la economía española, no sólo puede venir de la mano de reformas legales. Los esfuerzos de los diferentes gobiernos en este campo se han mostrado fallidos, por lo que es necesario sobre todo un cambio de mentalidad y en la operativa habitual de las empresas españolas